A todos vosotros que queráis venir a mi tierra a aprender, os digo, “bienvenidos, venid a mi tierra”. De aquí en Australia y del extranjero. Aquí, el didjeridu es un regalo para todos vosotros, como un regalo abriendo el camino para otros. Vale. Porque todo el mundo en el lado no-Aborigen tiene regalos. Y en el lado Yol\u, hay regalos, Veis, es así.
Y es maravilloso, digo, “bienvenidos, venid, venid, de donde sea.” De allí, del otro lado del océano. De muy lejos, venid y sentaos aquí. Si, venid todos.
Todo el mundo tiene regalos, en todas partes. No importa que los no-Aborígenes tengan idiomas distintos. Porque somos todos uno. Uno.
Si trabajamos de esta manera, sin desaprovechar, abriremos un nuevo camino. Y los no-Aborígenes se unirán a nosotros. Si, bien. |